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Actividad ovárica, fertilidad y el Método de
la Ovulación Billings
Profesor Emérito James B.
Brown |
Acerca del autor
Esta sección se escrit bio para servir como respaldo
de la autenticidad de los estudios ya menciohados, y para mostrar que
ellos son parte a la corriente principal de investigación en el área
de la reproducción humana. Históricamente, las líneas principales de investigación
en reproducción y su publicación, se han orientado dominantemente a detener
la explosión demográfica mundial, y más recientemente por las expectativas
de obtener fines de lucro. La planificación familiar natural (PFN)
no ha encajado en ninguna de estas expectativas, y por lo tanto no ha
habido proporción entre la obtención de fondos disponibles para la investigación,
la capacidad para publicar los hallazgos y la importancia de esta investigación.
Más aún, las compañías farmacéuticas son importantes proveedoras de fondos.
El Profesor Brown ha recibido sa quota de subveasion y además ha sido afortunado de ganar basfantes fondos a traves de su laboratorio, para financiar
los otros proyectos que él consideraba importantes. También, a medida
que realizaba avances, las aplicaciones de rutina fueron usualmente asumidas
por otros profesionales, liberándolo para que pueda asumir nuevos desafíos.
La aplicación del síntoma mucoso es la única exepción. Esta ha sido rechazada
resueltamente por sus colegas en la clínica, porque lo vieron como un absoluto
misterio. El cree que lograr el pleno potencial de la PFN es el mayor
desafío para la investigación en reproducción humana actualmente y que
el Método de la Ovulación Billings es lo más cercano que existe, para
alcanzar este objetivo.
El interés de James Brown en la reproducción
empezó en los años 40 en Nueva Zelanda, cuando observó el rápido progreso
que estaba llevándose a cabo en ese tiempo en el campo de la reproducción
animal. Esto fue posible gracias al entendimiento del fenómeno del estro,
que permitía determinar con precisión el tiempo fértil del ciclo ovárico
animal y la ovulación (el estro hace que la hembra acepte al macho sólo
en el momento más fértil del ciclo). El razonó que un método igualmente
exacto para localizar la ovulación en la mujer, permitiría lograr los
mismos avances. Más aún, como la naturaleza utiliza la interacción entre
los estrógenos y la progesterona producidos por los ovarios para manifestar
el estro, la medición de estas hormonas sería el método más probable para
alcanzar este objetivo. En consecuencia, se unió al equipo de investigación
del Profesor Guy Marrian en Edinburgo, quién era uno de los hombres que
aisló y caracterizó los estrógenos. Durante los años 50, el equipo
tuvo éxito al desarrollar métodos para medir en forma precisa los metabolitos
de los estrógenos, la progesterona y la hormona luteinizante en orina
y, por primera vez, documentó los patrones precisos de estas hormonas
a lo largo del ciclo ovulatorio fértil y los relacionó con la ovulación
y la fertilidad.
Habiendo logrado una reputación en este campo, James
Brown estuvo involucrado en prácticamente todos los desarrollos importantes
en la reproducción humana, desde entonces hasta su jubilación en 1985. Fue
un miembro del grupo de expertos del Dr. Gregory Pincus, para el desarrollo
de la píldora anticonceptiva y realizó el trabajo inicial sobre su acción.
Se sorprendió por su rápida y universal adopción por las mujeres, sin
un estudio adecuado sobre su seguridad y posibles efectos a largo plazo.
Al mismo tiempo, estaba realizando un trabajo pionero sobre reproducción
asistida, incluyendo el uso del mejor momento para las relaciones sexuales (como
hace la naturaleza con el fenómeno del estro), usando la droga clomifeno y gonadotropinas
humanas en mujeres con actividad ovárica deficiente.
Los suecos ganaron la carrera en ser los primeros en usar gonadotropinas
humanas, pero cominicaron una tasa alarmante de embarazos múltiples e hiperestimulación.
En 1962, James Brown se unió al
Departamento de Obstetricia y Ginecología de la Universidad de Melbourne.
Con sus colegas, desarrolló métodos para el uso seguro de la gonadotropina
humana con un mínimo de embarazos múltiples, y por un tiempo produjeron
toda la gonadotropina para uso clínico en Australia, Nueva Zelanda, Singapur
y partes de Canadá. A partir de los resultados clínicos, el desarrolló
el sistema incremental de terapia con gonadotropina sobre el ovario y
propuso la hipótesis del nivel de umbral para explicar la acción de la gonadotropina
sobre el ovario. Esta hipótsis del nivel de umbral explicó, por primera vez, cómo solamente
un folículo es usualmente seleccionado para la ovulación en los humanos,
pero tomó 20 años para que esta explicación fuera universalmente aceptada.
La tasa de embarazos lograda con la terapia de gonadotropinas, no ha sido
aún mejorada. La clave de este éxito, fue imitar los patrones hormonales
del ciclo natural, tan fielmente como fuera posible, un punto que aún
hoy no es plenamente apreciado. El ha mejorado en forma continua
la sensibilidad, velocidad y conveniencia de los métodos para medir los
metabolitos de los estrógenos y progesterona en orina, pudiendo medir
las concentraciones más bajas halladas en los seres humanos. A principios
de los 70, el resto del mundo se volcó a los análisis de sangre para el
monitoreo de la actividad ovárica y pituitaria. La validación de estos
análisis de sangre, dependió de demostrar que los patrones hormonales
obtenidos, eran los mismos que aquellos logrados con los análisis en orina.
Con la infertilidad por anovulación
ahora completamente tratable, James Brown se unió al equipo del Profesor
Carl Wood, quién estaba desarrollando la fecundación in vitro (FIV) para
lograr el embarazo en mujeres con trompas de falopio obstruídas. Durante
los próximos 7 años, proporcionó su experiencia para recolectar a su debido
tiempo los óvulos para la FIV, y era optimista en cuanto a que se obtendrían
éxitos al final de cuentas. Sus métodos para elegir el momento de la recolección
del óvulo se usaron para lograr el primer embarazo por FIV en Gran Bretaña.
Aunque es uno de los “padres” de la FIV en Melbourne, es un crítico de
algunas de sus aplicaciones extrañas, de algunos de los desarrollos subsecuentes
y de sus bajas tasas de embarazo.
Otros de sus intereses, incluyen la
investigación sobre cáncer relacionado a las hormonas, en particular los
cánceres de mama, endometrio y ovarios. Dedicó tanto tiempo a la investigación
sobre el cáncer, como al relacionado con la reproducción. Durante los
años 50 condujo estudios sobre el efecto de la ablación endócrina como
un tratamiento para el cáncer de mama. Posteriormente, con colegas de
la Universidad de Harvard, condujeron un gran estudio internacional sobre
factores de riesgo en el desarrollo del cáncer de mama. Este trabajo fue
premiado con el Prix Antoine Lacassagne de París en 1986, como la contribución
más importante de aquél año, al estudio del cáncer de mama.
James Brown se conoció a los Dres.
John y Evelyn Billings en 1962, e inmediatamente apreció que sus hallazgos y propósitos
eran correctos. La investigación desarrollada subsecuentemente y el modo
en que ésta encajó con sus otros estudios, se describe en este artículo.
Como la sangre no es adecuada para los ensayos seriados requeridos para
el monitoreo a largo plazo de la actividad ovárica, sobre todo en el hogar,
y su laboratorio era aparentemente el único en el mundo que podía realizar
ensayos en orina, él ha dedicado sus últimos años a desarrollar un Monitor
ovárico de uso hogareño. Este aparato utiliza orina; es suficientemente
simple como para que las mujeres puedan medir su producción de hormonas
en sus casas; puede ser utilizado en clínicas de reproducción asistida
para mantener un control diario de sus tratamientos y cualquier persona
puede usarlo para comprobar las afirmaciones realizadas en esta monografía.
Como nota final, la búsqueda del equivalente al fenómeno del estro en
los seres humanos ahora ha finalizado; se halla contenida en los conceptos
del Patrón Básico Infértil (PBI), el ascenso de estrógenos (ER) y el cambio
de la progesterona (PC), los cuales provienen del trabajo de John y Lyn
Billings.
Algunos reconocimientos por su trabajo
1952 Ph.D. Edinburgo; 1958 Beca de investigación
de la American Cancer Society; 1961: Dió una Presentación en el, Laurentian
Hormone Conference, U.S.A.; 1970 D.Sc. Edinburgo; 1971 Profesor (cátedra personal)
Departamento de Obstetricia y Ginecología, Universidad de Melbourne; 1978
Senior Organon Prize (con Henry Burger); 1981 Miembro del Royal Australian
College of Obstetricians and Gynaecologists ad eundum; 1983 Citation
Classic, el séptimo en ser premiado a un especializado en Melbourne; 1986
Profesor Emérito, Universidad de Melbourne, Miembro vitalicio de la Australian
Endocrine Society y de la Fertility Society of Australia.
Publicaciones
Aproximadamente 230 publicaciones
en revistas científicas calificadas y varios capítulos en libros.
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